'A media voz' (2012)


1. HEY! NO ES ESA LA MEJOR MANERA DE DECIR ADIÓS (L. Cohen / Adapt. A. Selfa)
2. LAS CUATRO Y DIEZ (Luis Efuardo Aute) 
3. NOS OCUPAMOS DEL MAR (Jorge Krahe / Javier Krahe) 
4. MARÍA ('La casa in riva al mare') (Lucio Dalla)
 5. EL ANIMAL (Franco Battiato)
6. LA BELLEZA (Luis Eduardo Aute)
7. LA VIDA (Raúl Marco)
8. ¡AY, PALOMA! (María Elena Walsh)
9. NO SOY DE AQUÍ NI SOY DE ALLÁ (Facundo Cabral) 
10. CANCIÓN DE LAS SIMPLES COSAS (Armando Tejada / César Isella)
11. GRACIAS A LA VIDA (Violeta Parra)


Grabado entre enero y abril de 2012 en Llaurí (Valencia) España

***








Te amé por la mañana 
nuestros besos fueron dulces
y tu pelo en la almohada
como una tormenta de oro...
Sé que no somos distintos,
como tú y yo ya se amaron,
como tú y yo sonrieron
en la ciudad y en la selva...
Mas llegó el momento de alejarnos,
ambos hemos de intentarlo.
Tus ojos se entristecieron:
Hey, no esa la mejor manera
de decirme adiós.
No voy buscando a otra
cuando vago por mi tiempo.
Llévame hasta esa esquina,
nuestros pasos irán siempre unidos.
Mi amor va contigo
como el tuyo permanece en mí,
sólo cambia la manera,
como el surco del mar en la arena.
Mas no hablemos de amor o cadenas
que no pueden separase.
Tus ojos se hundieron: 
Hey, no es esa...








Me gusta el sol, Alicia y las palomas 
la poesía y la guitarra española
saltar paredes y abrir las ventanas
y las canciones en francés
Me gusta el vino tanto como las flores
y los conejos y los viejos pastores
el pan casero y la voz de Dolores
y el mar mojándome los pies
No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir
y ser feliz es mi color de identidad
Me gusta estar tirado siempre en la arena
o en bicicleta perseguir a Manuela
o todo el tiempo para ver las estrellas
con la María en el trigal
No soy de aquí, ni soy de allá...





LAS CUATRO Y DIEZ (de L. E. Aute)
  
Fue en ese cine, ¿te acuerdas?, 
en una mañana al este de Edén,
James Dean tiraba piedras
a una casa blanca, entonces te besé.

Aquélla fue la primera vez,
tus labios parecían de papel,
y a la salida en la puerta
nos pidió un triste inspector 
nuestros carnets.

Luego volví a la academia
para no faltar a clase de francés,
tú me esperaste hora y media
en esta misma mesa, yo me retrasé.
¿Quieres helado de fresa
o prefieres que te pida ya el café?.
Cuéntame como te encuentras,
aunque sé que me responderás: muy bien.

Ten, esta foto es muy fea,
el más pequeño acababa de nacer.
Oiga, me trae la cuenta,
calla, que fui yo quien te invitó a comer.

No te demores, no sea
que no llegues a la hora al almacén;
llámame el día que puedas, 
date prisa que ya son las cuatro y diez.






NOS OCUPAMOS DEL MAR 
(Jorge Krahe / Javier Krahe)
  
Nos ocupamos del mar 
y tenemos dividida la tarea.
Ella cuida de las olas
yo vigilo la marea
Es cansado,
por eso al llegar la noche
ella descansa a mi lado
mis ojos en su costado.
También cuidamos la tierra
y también con el trabajo dividido.
Yo troncos, frutos y flores
ella riega lo escondido
Es cansado,
por eso al llegar la noche
ella descansa a mi lado.
Mis manos en su costado.
Todas las cosas tratamos
cada uno según es nuestro talante.
Yo lo que tiene importancia
ella todo lo importante.
Es cansado,
por eso al llegar la noche
ella descansa a mi lado 
y mi voz en su costado.




   Desde mi celda solo se veía el mar, 
y una casa blanca entre el azul,
una mujer se asomaba, Maria,
el nombre que por mí, eres tú.

Cada mañana abrías la ventana
y yo pensaba: ¡esa casa es la mía!
tu serás mi compañera, María,
loca esperanza de cada día.
Y soñé la libertad y salir de aquí
algún dia,
y ese anhelo vive ya
de la mano de María.
Los años han pasado y se nos han pasado
tu sueño, la ciudad, y el mio tú!
si no fuera por tus ojos, Maria,
que importaría la ciudad.

Mi vista se ha volado como vuela el tiempo,
mi pelo emblanqueció y en tanto tú
te me asomas sonriendo, Maria,
sin tí yo nunca resistiría.
Y soñé la libertad …
Hoy la alegría es larga como los años
y espera encuentros locos que imaginé.
¡Esta noche me liberan!, Maria!, 
voy a hacerte compañía… 




  Enemigo de la guerra 
y su reverso: la medalla;
no propuse otra batalla
que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra
bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria
el poder de la razón.

Y ahora que ya no hay trincheras
el combate es la escalera
y el que trepe a lo más alto
pondrá a salvo su cabeza
aunque se hunda en el asfalto
la belleza...
Míralos, como reptiles,
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión;
siguen todos los raíles
que conduzcan a la cumbre,
locos por que nos deslumbre
su parásita ambición.

Antes iban de profetas
y ahora el éxito es su meta;
mercaderes, traficantes,
mas que náusea dan tristeza,
no rozaron ni un instante
la belleza... 

Y me hablaron de futuros
fraternales, solidarios,
donde todo lo falsario
acabaría en el pilón.

Y ahora que se cae el muro
ya no somos tan iguales,
tanto vendes, tanto vales,
¡viva la revolución!

Reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada
la belleza…





 ***






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